Podría decirte que no te quiero, que no te necesito, que no dependo de ti. Podría decirte que puedo vivir sin ti, que puedo olvidarlo todo. Sería como deshojar de golpe esa margarita de 'Te olvido' o 'No te olvido' Sí, podría hacerlo, pero nada sería igual. No quiero hacerlo. Quiero estar dándote la chapa de por vida, decirte mil y una veces que te quiero. Te necesito para vivir. Eres uno de los cuatro pilares importantes que componen mi felicidad, si me faltas, me falta todo. No quiero olvidar nuestros momentos, al contrario, quiero que haya más y a poder ser mejores. Quiero que haya más sonrisas, besos, abrazos, caricias. Quiero que todo esté así. Quiero que las cosas sigan igual, no quiero que nada cambie. Por favor, no me faltes.
"De los errores se aprende" Sí, eso para cualquier persona normal, yo no lo soy. Soy la imperfección en un mundo de ideales. Cuando estés de bajón, imítame: acuérdate de las locuras que nos hacen sonreír. Limítate a que la música suene por encima de los problemas.
miércoles, 28 de marzo de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012
Sonrisas que te devuelven la jodida vida.
Sonrisas alegres, sinceras, forzadas, tímidas, confusas, con segundas, sarcásticas e irónicas. Sonrisas que transmiten mensajes ocultos, sonrisas tristes, divertidas, sonoras y silenciosas. Sonrisas que no son sonrisas, sonrisas ocultas y visibles. Sonrisas enamoradas o que sufren por amor. Sonrisas de asco, pervertidas, cariñosas, amables, falsas y modestas. Sonrisas abstractas, originales, vivas, brillantes, suaves y tradicionales. Sonrisas consideradas, apasionadas, exóticas, vergonzosas, escandalosas y duras. Tantos tipos y tipos de sonrisas. Si. Sonrisas que vemos pero que no somos capaces de observar con curiosidad pero que nos alegran el día. Son la alegría de la huerta, porque para eso están las sonrisas, ¿no?, para que nosotros podamos también sonreír.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Me presento.
Hola. Soy yo. Me presento. ¿No me conoces? Parece mentira. Soy esa chica que no para de pensar en ti. Soy esa, cuyos libros y cuadernos del colegio rebosan de belleza solo por el hecho de tener escrito tu nombre en todas partes. Soy esa chica, que quiere recorrer mundo. Visitar lugares remotos. Conocer parajes inhóspitos. Eso sí. Siempre a tu lado. Soy esa chica que tiene doble personalidad: la orgullosa y la sensible. Esa chica a la que le gusta sentir cosas nuevas. Experimentar sentimientos desconocidos. Soy esa que rebosa de felicidad. La que de vez en cuando te hace reír e incluso la que hace que te enfades de vez en cuando, pero la que siempre pide perdón. La que ríe cuando quiere reír y la que llora cuando necesita llorar. La que vive cada canción como si fuera a ser la última que vaya a escuchar. La que vive la vida al límite, sin importarle las consecuencias que puedan venir tras esto. La que piensa con la cabeza, pero a la vez la que la lleva bien alta. La que es diferente. Rara. Esa chica a la que lo que opinen los demás de ella, la trae al fresco. La que no tiene miedo de esconder quién es. Soy yo. La única chica que daría su vida por verte feliz.
La vida no tiene instrucciones.
A la tercera va la vencida. Si. O eso pensé yo. Al final me equivoqué. Como siempre. No hay dos sin tres. Eso es. Me he levantado dos y me he caído tres veces. Todavía estoy en el suelo. Pensando. Hace varios meses llegaste a mi vida, sin darme razones. Desordenaste mis ideas. Rompiste mis esquemas. Nunca pensé lo feliz que me harías. Hasta ahora. No sé si son mis errores o los tuyos. No sé si estás jugando conmigo o eres así por naturaleza. Tal vez seas así. O tal vez yo esté ciega y no vea lo que no quiero ver. El caso es que no sé que hacer con mi vida. Puedo olvidarte y estar mal o seguir como hasta ahora y estar peor. Paremos. Pensemos. Ahora, lo primero es levantarse. Sí. Merece la pena. ¿Lo segundo? No lo sé. Sinceramente no se vivir. Tendré que improvisar.
lunes, 6 de febrero de 2012
Improvisa, vivir es demasiado complicado.
No sabemos lo que nos deparará el futuro. Nadie lo sabe. Mucha gente está entusiasmada. Yo por el contrario no. Yo tengo miedo al futuro. Tengo miedo de no volver a verte. Tengo miedo de olvidarte. Quiero seguir viéndote. Seguir hablando contigo. Reír y llorar a tu lado. Recibir tus abrazos, y si no me los das, poder robártelos. Seguir pasando frío por verte. Que me abraces por detrás. Que me saques la lengua. Que me toques las narices. Que me chinches. Sí. Quiero todo y más a tu lado. Tendré que asumirlo. Ese día en que todo acabe. Ese día en que las cosas terminen para siempre. Sí. Llegará. Pero por ahora quiero vivir minuciosamente cada detalle. Quiero vivirlo todo. Al fin y al cabo, lo bueno es dos veces bueno.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Así soy yo.
No soy la clase de niña perfecta y que sigue las normas al pie de la letra. También has de saber que cometo los errores que antes tú nunca has visto, que me caigo tres veces si es necesario con la misma piedra porque lo necesito. Intento conseguir lo que me propongo. También tienes que saber que no te mostraré tan fácilmente mis piernas y te será difícil verme llorar, me verás insoportable, inaguantable, borde, seca y estúpida pero mucho has de luchar para que te lo consiga contar. Soy terca y como en esta cabecita se meta algo, difícil será que lo consigas sacar. Me miro al espejo un día y no me gusto, no estoy a gusto con mi cuerpo. Soy indecisa, poco arriesgada y dura por fuera, pero por dentro soy todo lo contrario, sobre todo débil. Soy como un libro cerrado que no hay más que mirar la portada para saber de qué trata. Soy la persona que te acompañará en todo y la que nunca, nunca jamás te fallará. Soy... Puf. La más idiota a la que no le importa esperar por tus besos.
El culpable eres tú.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Sí. He sido una estúpida. He tenido al chico ideal entre mis brazos. Pero no, lo he dejado escapar. ¿Por qué? Por tú culpa. Me has cegado de tal modo, que no me has dejado ver más allá de mis narices. No me has dejado ver más allá de ti. He intentado recuperar lo que era mío. He intentado recuperar lo perdido. Pero ya es demasiado tarde. Ya no hay vuelta de hoja. Lo hecho, hecho está. Sí. Ya he escogido el camino. ¿Es el correcto? Lo más posible es que no. Seguramente me caiga y tenga que levantarme. Seguramente tenga que sacar fuerzas de donde no las tenga y ser más valiente que nunca. Lo pienso. Una y otra vez. Si. Nunca me he arrepentido de nada y no me voy tampoco a arrepentir de haber escogido el camino equivocado. Ese camino equivocado al que tú me has llevado.
Enseña al mundo quién coño eres.
No llores. Sonríe. ¿Las normas? No las sigas. Las normas están para saltárselas. Nunca planifiques lo que vas a hacer un viernes por la tarde. Siempre te saldrá mal. Que pase lo que tenga que pasar. Improvisa. No tengas miedo. Echa de tu vida a esas personas que no se merecen estar en ella. Las que te pidan perdón, son aquellas a las que las importas y tal vez merezca la pena darlas una segunda oportunidad. No eres perfecta. Por supuesto. Ni tu ni nadie. Presume de tus defectos. Enfádate con tu mejor amiga y luego discúlpate. Trágate tu orgullo. Sal de fiesta y no vuelvas hasta el día siguiente. No te escondas. Reordena tus ideas. Organiza tus esquemas. Suéltate el pelo. ¿Te han roto el corazón? Rompeselo tu a alguien. Verás lo bien que sienta. Vive la vida. Nunca sigas el guión. La vida no tiene instrucciones. No hagas cosas que no quieres hacer. Ríete de tus tonterías. No tengas miedo al futuro. Disfruta del presente. Cuando te caigas no llores. Ríe y luego levántate. Sueña despierta. Canta y baila esa canción que tan mal te lo hacía pasar hace un tiempo. Ya has llorado demasiado. Es hora de salir a la calle y de enseñar al mundo quién eres.
sábado, 7 de enero de 2012
Soy feliz en mi mundo de colores.
A menudo la gente confunde unos términos con otros. Esa gente, me suele preguntar si estoy loca. No. Evidentemente no estoy loca. Lo mio no es locura, sino felicidad. Yo no grito por la calle. Expreso lo que siento delante de la multitud que camina por allí. No bailo y canto sin control. Bailo y canto porque yo me identifico con la música que escucho. A las ocho de la mañana siempre me levanto con una sonrisa porque no encuentro razones para hacer lo contrario. Vivo un mi mundo de colores en el que las noches son de color azul celeste y las nubes de algodón de azúcar. Las sonrisas tienes sabor a menta y los besos sabor a fresa. El aire huele a hierba recién cortada y el humo a tierra húmeda. En mi mundo, la gente regala abrazos gratis y las chicas jóvenes no sufren por amor, ya que hay cosas más importantes que hacer que pasarlo mal por un hombre. Un lugar donde el agua del mar es dulce y no salada. Un sitio donde la gente no tiene vergüenza de mostrar al mundo su identidad. Un mundo donde las lágrimas son de colores y donde las amigas están por delante de cualquier otra cosa. Un lugar donde abundan las sonrisas y los corazones solitarios. Este es mi mundo. Lo siento. Yo soy así. Cambiaría mil veces el irme de fiesta un sábado, por ver una sonrisa de oreja a oreja, sea de quien sea.
Se acabaron las tonterías.
Tiraría la toalla. Mis piernas ya no me responden. No siento los pies. Seguir por este camino es imposible, pero me prometí a mi misma que no iba a rendirme. Y es asi. Ya no puedo darme la vuelta. Ya no puedo detenerme. Si. El camino es largo y hay que andarlo. Habrá baches y no solo quiero superarlos sino que puedo superarlos. Tengo capacidad para conseguirlo y lo se. Se acabaron las gilipolleces. Ahora que he empezado no puedo parar. Ahora quiero pisar fuerte. Ahora quiero comerme el mundo.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Momentos que gritan su nombre.
Quedar por la tarde con esa persona tan especial. Quedar con esa persona que te ronda la cabeza todos los días y a todas horas. Sabes que no quiere nada contigo y el alma se te derrumba cada vez que piensas en la situación pero intentas ir de chica fuerte y dura, y haces como si la cosa no fuera contigo. Con el sabor del plátano de la cachimba y ahogando las penas en alcohol querías olvidarlo. Quieres pero no puedes. Le quieres. Tu lo sabes. Él lo sabe. Te abraza. Le rechazas el abrazo. Te sonríe. Apartas la mirada. Se quiere hacer una foto contigo y te alejas como si nada. Esa no es la forma de olvidarlo. Hay momentos en los que te sientes poco querida. No. Es es problema de los demás. Es tu problema. Te cierras. Te cubres de un caparazón que evita que el resto de personas puedan ver como eres realmente.
Sí. Lo admito. Soy orgullosa. Demasiado. No quiero que la gente me vea llorar. Si me preguntan digo que no me pasa nada. No me gusta admitirlo. Luego el chico dice que le ignoro. NO. Evidentemente no sabe lo que dice. Cuando me dijo "Hola", yo tenía ganas de soltarle un "Te he echado de menos". Cuando decía que no le quiero, mi cabeza respondía silenciosa, "Claro que no te quiero, porque yo siento más que eso". Porque cuando el me dirigía una mirada, coincidia justo con los pocos segundos en los que yo miraba a otra parte que no era a él. Cuando me dio un abrazo de escasos segundos, no quise aceptarlo, porque sería capaz de estar toda una vida abrazada a él.
No sabe lo que pienso. No está en mi cabeza. No puede opinar sobre mis sentimientos sin haberme preguntado a mí antes. No soy cursi. Son sincera. Soy realista. No miento ni distorsiono la verdad. Es así. Cada uno que piense lo que quiera. El puede pensar que me conoce pero no. No sabe nada de mí ni de lo que siento. Repito, nada.
Si quieres, puedes.
Elévate, trepa, escala a la cumbre, no te quedes atrás, no desvanezcas, no tires la toalla, en momentos de cansancio toma aire y camina, siéntete libre, porque lo eres, que nadie te vea caer, sonríe, mira hacia adelante, mira el horizonte que se abre bajo tus huellas en el asfalto, no niego que no aparezca la derrota, que estés a punto de derrumbarte en cualquier momento, que las ampollas inunden tus pies y las zapatillas te aprisionen, pero levántate, aún con las rodillas llenas de heridas, levántate después de cada caída.
martes, 13 de diciembre de 2011
Vive el presente con una sonrisa.
Ser feliz consiste en levantarte por la mañana, caerte de la cama y reír. Reírte de tus defectos y virtudes. Contar chistes sin ningun sentido y soltar esa carcajada que tan especial te hace. Salir un viernes por la tarde, que comience a llover y reir al ver como se te encrespa el pelo lentamente o solo por el echo de observar como caen las gotas de lluvia en los charquitos formados en la calle. Sonreir y ser feliz consiste en aprovechar esos minuciosos momentos que te da la vida. Primero encontrarlos y luego disfrutarlos. Sonreír al futuro y no vivirlo con antelación. Antes del futuro está el presente, y tenemos que vivirlo sin miedo.
lunes, 12 de diciembre de 2011
No lo busques, deja que las cosas pasen porque sí.
No estoy buscando la felicidad, porque sé que si la buscas no la encuentras. No viajo por el mundo deseando encontrar un príncipe azul, que me diga que me quiere y me lleve a su palacio. Ni un superhéroe que me lleve volando hacia la Luna. No deseo sueños cumplidos, sueño con que se cumpla mi deseo. No cometo errores por pura satisfacción, se cometen solos y yo me dedico a echarle la culpa a los demás. No creo en los cuentos de hadas, porque yo vivo mi cuento real. No quiero una amiga con la que compartir momentos, quiero una amiga que esté conmigo siempre. No pienso en que me deparará el futuro, simplemente vivo el presente. No planeo cada instante de mi vida, me dejo llevar por la intuición. No salgo de fiesta para divertirme, salgo de fiesta para estar con la gente a la que quiero. No es que yo sea diferente, es que los demás son todos iguales. No vivo la vida con límites. No tengo metas en la vida, mi meta es vivir.
Persigue tus sueños. Lucha por lo que quieres.
Si no persigues lo que quieres, nunca lo tendrás.
Si no preguntas, la respuesta será siempre no.
Si no aspiras a ir más lejos, te quedarás por el camino.
Pequeñas cosas que te descolocan.
Esa persona que visita todos los días a la misma hora tu mente. Alborota tus sentimientos. Rompe tus esquemas. Descoloca tus ideas. Eras feliz. Ahora parece ser que tu felicidad vive ligada a esa persona. Una persona con lo que únicamente hay es amistad. Una persona que te ve como a una amiga. Nada más. Quieres explotar. Quieres expulsar toda esa tensión acumulada pero tambien quieres sonreir y eres feliz solo por el echo de que esa persona te habla todos los días. Una mezcla de sentimientos se apodera de tí. No sabes qué pensar. Quieres decirle todo lo que sientes porque solo con decírselo a tus amigos no es suficiente. Tu cabeza se pierde entre tanta confusión y no te encuentas en tus pensamientos.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Una vez que caemos, siempre hay que levantarse.
La vida no está echa para coleccionar lágrimas sino para coleccionar alegrías. Porque la vida te trae imprevistos, y te hará caer. No solo una vez. Varias. Cada vez te costará más. Pero esa es la idea. Crecernos moralmente. Esa es nuestra misión en la vida. Resolver los problemas sin miedo a ellos. Una amiga me enseñó, que muchas veces tenemos miedo a los problemas y a su propia corección por las consecuencias, ya sean malas o buenas, que estos puedan acarrearnos. Nuestra misión es armarnos de valor y plantarlos cara, sin importarnos las consecuencias que puedan traernos. Nuestra misión es plantar cara al futuro, sin miedo a lo que este quiera traernos. Porque si la vida te trae una oportunindad, aprovéchala. No la rechazes. Posiblemente, el destino te dé no solo una, varias y nosotros, de algún modo tendremos que abrir bien los ojos para encontrarlas.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Entender, comprender.
De repente lo comprendes todo, de golpe. Sabes que si algo no pasa es porque no tenía que pasar. Que si hoy tenemos problemas, mañana o pasado, o quizás dentro de un tiempo, tendremos una solución y gracias a ella sonreiremos. Que si esa persona que tanto quieres no es para ti, será porque hay otra que te conviene más esperándote. Que si hoy el cielo esta gris, pasado mañana estará más azul que nunca. Que hay una razón para cada cosa que ocurre y ninguna de ellas pasa porque sí. Que si no sonríes hoy, tal vez no puedas hacerlo otro día, porque seguramente este sea el momento exacto para hacerlo, y si pierdes la oportunidad a lo mejor no tienes otra, por eso, igual que yo, debes comprender que la vida no está hecha para que lloremos por nuestras desgracias, si no para que nos riamos de ellas.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Se egoísta y piensa en ti antes que en los demás.
Es probable que los problemas más serios que surjan en tu vida sean cosas que ni se te pasaban por la cabeza, de esos que te sorprenden un martes a las cuatro de la tarde. Todos los días haz algo que te de miedo. Canta. No juegues con los corazones de los demás. No dejes que lo hagan con el tuyo. Relájate. Unas veces se gana y otras se pierde. La carrera es larga, y al final solo compites contra ti mismo. Conserva las cartas de amor y tira los recibos del banco. Estírate. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. Viaja. Limpia el pasado, borra las partes oscuras y recíclalo, dándole más valor del que tiene y sobre todo, dale un sentido a tu vida.
martes, 29 de noviembre de 2011
La amistad.
Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo. Ese alguien que te hace reír sin cesar, ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna. Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes y de gran confusión. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue. Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra.Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien. Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte. Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.
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